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¿Demasiadas apps? Cómo auditar y recortar la lista de apps de tu centro

Una auditoría paso a paso para saber qué apps usa tu centro, cuáles se solapan y cuáles conservar, fusionar o eliminar.

Equipo de AppsEscolares3 min de lectura

Si preguntas a un centro cuántas apps usa, la respuesta sincera suele ser “no estamos seguros”. Los docentes se dan de alta en herramientas gratuitas, los departamentos compran sus propias suscripciones y los contratos antiguos se renuevan automáticamente. El resultado es una larga lista de apps con funciones que se solapan, credenciales que los alumnos olvidan y datos del alumnado repartidos entre empresas que nadie ha revisado.

Una auditoría de apps lo soluciona en unas pocas semanas. Así se hace.

Paso 1: encuentra todas las apps

No las encontrarás todas solo con el sistema de contabilidad. Usa varias fuentes:

  • Contabilidad y compras. Todas las suscripciones que paga el centro o el distrito escolar.
  • Registros del inicio de sesión único. Si los alumnos inician sesión con Google o Microsoft, la consola de administración muestra las apps de terceros a las que se han conectado.
  • Registros de extensiones del navegador y de la tienda de apps en los dispositivos gestionados.
  • Una encuesta breve al personal. Pide a los docentes que enumeren las apps que usan con los alumnos, incluidas las gratuitas. Que sea rápida, y deja claro que nadie se va a meter en un lío.

Reúnelo todo en una hoja de cálculo con estas columnas: nombre de la app, para qué se usa, quién la usa, número de usuarios activos, coste anual, fecha de renovación del contrato, si guarda datos del alumnado y si se ha revisado su privacidad.

Paso 2: agrupa las apps por función

Ordena la lista según lo que hace cada app, no según cómo la llama el proveedor. Los grupos habituales son:

Los solapamientos saltan a la vista en cuanto agrupas la lista. Es habitual encontrar dos o tres apps que envían mensajes a casa, lo que significa que las familias reciben notificaciones de todas y no leen ninguna.

Paso 3: compara el uso con el coste

Para cada app de pago, calcula el coste por usuario activo. Muchas apps muestran los usuarios activos en su panel de administración. Busca:

  • Licencias de pago para muchos más usuarios de los que inician sesión en realidad.
  • Apps que usa un solo docente pero que se pagan a nivel de centro.
  • Apps en las que nadie ha iniciado sesión este trimestre.

Paso 4: decide si conservar, fusionar o eliminar

Revisa cada grupo y decide:

  • Conservar. La app es la herramienta principal para su función, se usa mucho y ha superado una revisión de privacidad.
  • Fusionar. Dos apps hacen lo mismo. Elige una y planifica el cambio.
  • Eliminar. Poco uso, ya existe una opción mejor o no ha superado la revisión de privacidad.
  • Permitir el uso individual. Algunas herramientas especializadas sirven bien para una asignatura. Consérvalas, pero con revisión de privacidad y sin licencia para todo el centro.

Cuando dos apps compiten por la misma función, implica a quienes las usan. Una decisión tomada sin los docentes se ignorará en silencio.

Paso 5: retira las apps como es debido

Eliminar una app no consiste solo en cancelar la suscripción:

  1. Comunica al personal la fecha en que dejará de usarse y qué usar en su lugar.
  2. Exporta los datos que necesites conservar, como trabajos o notas de los alumnos.
  3. Pide al proveedor que borre los datos del alumnado y consigue la confirmación por escrito.
  4. Quita la app del inicio de sesión único y de los dispositivos gestionados.

Paso 6: mantén la lista al día

Una auditoría solo sirve si se mantiene actualizada. Pon en marcha dos cosas:

  • Una lista pública de apps aprobadas que los docentes consulten antes de dar de alta a los alumnos. Nuestra lista de comprobación de privacidad explica qué revisar antes de añadir una app a esa lista.
  • Una revisión anual un mes antes de que se renueve la mayoría de los contratos, para que las cancelaciones lleguen a tiempo.

Qué consigues

Los centros que terminan una auditoría suelen acabar con menos credenciales para los alumnos, menos mensajes para las familias, menos gasto en licencias que no se usan y un registro claro de dónde están los datos del alumnado. Los docentes también obtienen una respuesta clara a “¿qué app debo usar para esto?”, lo que ahorra tiempo a todos.

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